Documento sin título
 

Medalla de plata de la Villa



Seguramente en esta sala, la gran mayoría conoció o tiene alguna referencia de Dn. Manuel del
Campo y del Campo. Para nosotros, sus hijos de adopción, simplemente Manolo.
A través de sucesivos viajes muchos habrán conocido su obra, nuestro Conjunto Pelayo.
En esta oportunidad que nos brinda Asturias a través del Ayuntamiento de Gijón, quiero ser
vocero de sus logros a 12000 km. Como embajador en la transmisión del folclore y la cultura
asturiana.
Por ello y en honor a su memoria, voy a referirme más al hombre que a su obra. Quiero que
este generoso y merecido reconocimiento destaque al creador.
Debió adaptarse a una sociedad distinta, con otra cultura, con otras costumbres. De su aldea
natal debió acostumbrarse a la vida ciudadana.
La necesidad de recordar su tierra lo hizo reunirse con otros paisanos. Así, debajo del hórreo
del Centro Asturiano de Bs.As., se reuniría con un tambor y una gaita para hacer lo que mejor
sabía, bailar.
Todo esto ocurría en el año 1953, cuando un joven de 18 años, recién llegado a Buenos Aires,
entusiasta de sus antecedentes folklóricos iniciados en su natal Llanes, específicamente en Villanueva
de Pría, decidió reunir y entusiasmar a 4 o 5 parejas de danzas para simplemente bailar.
Comenzaron a bailar por simple gusto aquí y allí y en toda reunión donde paulatinamente los
convocaban.
Al año se sumaban y repetían las representaciones, hasta tomar cierta relevancia y renombre.
Y justamente ese comenzó a ser el primer interrogante. “¿Cómo se llaman ustedes?” era la pregunta.
Había que autodenominarse. Qué mejor que el nombre del héroe asturiano por excelencia: “Pelayo”.
A través del tiempo se sumaban las actuaciones que nos llevaron a recorrer la casi totalidad de
las provincias argentinas y países limítrofes como Uruguay, Chile y Paraguay. Los festivales folklóricos
de mayor importancia, conmemoración de fiestas patrias, aniversarios de centros culturales,
políticos, educacionales, deportivos, argentinos, españoles e internacionales, convocaban al
Conjunto Pelayo.
Medallas, pergaminos, copas y placas recordatorias, dan comprobante de sus participaciones
en las mencionadas ocasiones.
Cincuenta y cuatro años de permanencia ininterrumpida atestiguan su importancia. No solo en
el Centro Asturiano de Bs.As. sino también en distintos centros y clubes regionales, requerían la
presencia de Manolo para la formación de sus grupos folclóricos.
El Conjunto Pelayo se fue formando con distintas personas. Descendientes o no de asturianos.
Con distintas inquietudes u objetivos. Reunidos y convocados por una sola persona con un
único objetivo, bailar.
En su seno se fueron formando familias. Generaciones de argentinos conocieron lo asturiano y
lo practicaron desde niños. Los hijos, argentinos de nacimiento, fueron educados en las tradiciones.
Argentinos que crecieron escuchando cantar y participando activamente del baile de sus mayores
al son de la gaita en las fiestas de los centros.
A través de sus palabras, anécdotas y participando de cada fiesta y celebración, logró hacernos
sentir parte de esta tierra.
No menos importante fue, para nosotros, corroborar al pisar tierra asturiana, todo aquello que
durante años habíamos escuchado y compartido en el Centro Asturiano con Manolo.
Se cumplía su sueño y el nuestro: presentar al Conjunto Pelayo y con él todo el trabajo que
durante tantos años había llevado a cabo.
Nadie sabe la emoción que sentimos al llegar aquella vez.
Compartir las fiestas en los distintos pueblos, y participar en la Fiesta de San Roque contando
con el respeto y el silencio de tantos grupos folklóricos al interpretar el Corri Corri.
A partir de allí y gracias a su tesón y ayuda del Principado de Asturias y sus instituciones, como
el Archivo de Indianos, la Agencia de Emigración, Consejo de Comunidades, Cajastur y el Centro
Asturiano de Bs. As., logramos conocer Asturias en distintas oportunidades y vivenciar el real
significado de la asturiania.
Sabemos que no será fácil continuar con el legado de Manolo, pero tenemos la seguridad que
lo que él construyó está tan arraigado que perdurará en nosotros y en el corazón de todos los que
lo conocieron.
Por esto y para que su nombre no sea olvidado por las generaciones venideras, nuestro, su
conjunto, es denominado Conjunto Pelayo de Manolo del Campo

Medallas, pergaminos, copas y placas recordatorias, son el comprobante de su participación en  los mencionados eventos, siendo los galardones más significativos recibidos por su Director, el siempre recordado Manolo del Campo, los siguientes:

  • 1973: Medalla del Instituto Español de Emigración.

  • 1979: Bunyol D´or. Bunyol de Covre. Junta Central Fallera de Valencia

  • 1981: Cruz de Caballero Orden del Mérito Civil otorgada por S.M. Juan Carlos I de Borbón.

  • 1984: Centenario de la Regenta 1884-1984. Excmo. Ayuntamiento de Oviedo

  • 1987: Plaqueta Hijo predilecto de Llanes. Excmo. Ayuntamiento de Llanes, Alcalde: D. Antonio Trevín Lombán.

  • 1987: Socio de Honor Plaqueta y Medalla de la F.I.C.A. (Federación Internacional de Centros Asturianos).

  • 1988: Medalla de Oro del Centro Riojano Español de Bs.As.

  • 1989: Medalla de Asturias de Plata del Principado de Asturias. Presidente: D. Pedro De Silva Cienfuegos Jovellanos.

  • 1991: Medalla de Oro del Centro Numancia de Bs. As.

  • 1994: Urogallo (Feria de Muestras de Gijón). Centro Asturiano de Madrid.

  • 1995: Réplica de la Catedral Grima en Plata.  Horreo del Excmo. Ayuntamiento de Oviedo, en el Teatro Campoamor

  • 1995: Carabela de Plata de la F.I.C.A. (Colombres-Asturias).

  • 1995: Medalla de Oro del Centro Asturiano de Buenos Aires, (Colombres-Asturias)

  • 1999: Cruz de la Victoria del Centro Asturiano de Buenos Aires.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Documento sin título Conjunto "Pelayo" de Manolo del Campo del Centro Asturiano de Buenos Aires
1950-2007 www.conjuntopelayo.com.ar Diseño Web: www.qts-ar.com.ar